Somos un vil retoño,
sombra de una raza plena,
hojas muertas en otoño,
almas perversas y en pena.
Bastardos del Olimpo,
maestros en la guerra,
condenados a vivir
bajo el juicio de Atenea.
Dimos la espalda al ídolo de oro,
idolatramos la muerte y la tortura.
Somos un vil retoño,
una cáscara vacía,
un engaño,
salvajes bacanales
que avanzan hacia el olvido.
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